Era sobre el año 1997 estando en la medianera de mi vida laboral en el terreno de la construcción.
Era una construcción de 2 edificio y la obra en si era bastante grande de hecho había unos 35 trabajadores.
Entre esos trabajadores había uno que me llamo la atención por su forma de ser.
Era de uno 45 año de edad y su forma de ser era un poco chulesca en el sentido de la sabiduría, en que de todo entendía mas que nadie.
Tanto era que si tu sacabas conversación de un tema el sabia mas de dicho tema que nadie.
No había manera de mantener una conversación entre nosotros estando esta persona por medio ya que el se entrometía con la típica frase de “bueno a mi me lo vas a preguntar o si yo te contara”.
Al final había que darle la razón por su pesadez de conversación.
Pero un día sin nadie espéralo el encargado se dirigió a el para decirle que si era cierto que entendía de hormigoneras ya que la que estaba en uso se había estropeado en ese momento.
El muy ancho le comenta al encargado “por díos si yo de eso entiendo un rato”.
Dicho esto se dirigió a la hormigonera y cuando levanto la puertecilla se le cambio la cara y empezó ha decir es que esta no la entiendo muy bien es demasiado moderna.
Cuando la hormigonera era más vieja que Matusalén.
Todos rompimos en risas ya que el típico señor espabilado sabelotodo no sabía ni hacer
Desde ese día no volvió a abrir mas la boca en conversaciones que a el le venia grande.

























